Para los que tienen memoria:
hace 12 años el delirio de Andrés López
era el tren rápido a la frontera norte;
se ve que nunca tuvo un tren eléctrico de niño.

 

1-Dos trenes sin pies ni cabeza.

El artículo de Pablo Hiriat El Capricho del Presidente[1] publicado por ElUniversal el día 20.12.2018 es un análisis sobre el Tren Maya centrado en costos, viabilidad y uso; lo hace de esta manera porque no está hablando del color de los calcetines de AMLO, donde la Constitución no guía, sino de una obra pública sumamente costosa que pretende ser de beneficio público. En otras palabras, si se van a gastar X billones de peso públicos en esa obra, un presidente prudente tendría una tonelada de expedientes demostrando que hay dinero suficiente, que la obra se puede construir, y para qué va a servir; un presidente inteligente diría: “un destino alternativo de este dinero es la obra fulana, pero conviene más el Tren Maya por tales y cuales razones”. Después de vender esa idea y consensar con su base operativa, léase los morenistas del Congreso, haría una campaña de convencimiento público para que cuando llegara el proyecto al Congreso, se aprobara sin tanto tropiezo. Pero no tenemos en la presidencia prudencia ni inteligencia, tenemos nada más los pantalones de Andrés López quien empezó por el final, declarando que el Tren Maya sí y el Aeropuerto de Texcoco no.

Pablo Hiriart menciona los tres pasos básicos para construir una obra de transporte:

  1. Estudio de origen-destino: para unir con un ferrocarril A con B, lo que podemos mover entre esos dos puntos son dos: gente y mercancías. (Posiblemente también acarreados de Tabasco para manifestaciones, pero no sé cómo clasificarlos).
  2. Aforo: números de personas, o cantidad de toneladas o unidades o vagones de mercancía que utilizarían ese tren.
  3. Derecho de vía: a diferencia del aire, donde basta con mantener a los aviones en vuelo a una distancia saludable, las vías son un hecho permanente en el suelo, que entre el DF y Puerto Progreso tiene todo ya su dueño, con la excepción posible de la punta del Pico de Orizaba. Compra de terrenos, expropiaciones, amparos, negociaciones, etc., imagínese usted a San Salvador Atenco en la época de Fox multiplicado por unas 1000 ó 10,000 veces: el ejidatario, el agricultor, el industrial, el que por mala suerte la vía pasará por en medio de su casa; todos tendrían la oportunidad legal de inconformarse, y Andrés López tendrá que pagar el costo político y financiero de la expropiación.

Si usted tiene objeciones a la necesidad de estos tres pasos, dígamelas; no se vale decir que Hiriart es chileno y debe regresarse a su país. Yo tengo argumentos que apoyan esa necesidad, por ejemplo, el aforo. Para una distancia corta (México-Puebla, por ejemplo) puedo aceptar usar tres horas, que el tren lleve también mercancía y se mueva lentamente. Pero si voy a la Riviera Maya, no quiero tardarme tres días, quiero que el tren viaje rápido, que sea un tren bala; este tipo de trenes son más sofisticados, más caros, y me cobrarán lo que corresponde. ¿Saldrá más barato que un avión de Volaris a Cancún? En España, por ejemplo, el AVE es más caro de Barcelona a Madrid que un avión. Llevar toneladas de mercancía del DF a la Riviera Maya en tren de alta velocidad, con los costos correspondientes: ¿habrá empresa dispuesta a utilizar ese servicio? Difícilmente; además, ¿cuáles mercancías? ¿Qué tanto se produce en la Hermana República de Yucatán (como se le llamaba cuando se querían separar de México) o se envía para allá? Entonces, parece que para distancias largas habrá que dedicarlo o bien a personas (tren bala) o bien a mercancías; dígame usted ahora: ¿qué tan viable es utilizar la misma vía para un tren de carga y para un tren bala? Mi opinión es que no es muy viable, el tren bala no de mucho margen para errores, como los que aparecen de vez en cuando en las noticias: si choca un tren con vagones de carga, es noticia local y problema de la aseguradora; si choca un tren bala, es noticia mundial por la pérdida de vidas. Por lo tanto, habrá que construir doble vía, y los costos van para arriba.

Hiriart hace reflexiones semejantes: la piedra caliza de Yucatán no es buena para los durmientes, por lo tanto hay que traerla de la pedrera más cercana, unos 1000km hasta Mérida. ¿Cuántas toneladas se necesitan? Al costo de la piedra correcta hay que sumar los costos de transporte, unos cuantos millones más que encarecen la obra.

Finalmente, Hiriart reflexiona que los trenes a nivel mundial están en pérdida: el AVE, el glorioso tren Buenavista-Cuautitlán, los franceses, el que pasa bajo el Canal de la Mancha y hasta los del noreste de EEUU, que atraviesan la zona más densamente poblada del país. En contraste con este proyecto de un tren que no se sabe quién lo va a usar, está el proyecto el NAICM, donde se sabe que los aeropuertos son un gran negocio, que se pagaría solo, generaría impuestos, etc.

Pero no, Andrés López no maduró mucho en doce años y la idea descabellada que traía entonces, un tren bala a la Frontera Norte, encarnó en otra más estúpida, por razón del menor aforo: entre el DF y a EEUU viajan mucha más gente y mercancía que entre el DF y Yucatán.  Sospecho que esta metamorfosis se debe a que en el norte existe oposición abierta a cualquier proyecto descabellado, a diferencia del Sureste, donde AMLO tiene suficiente carne de cañón para llenar trenes y trenes de acarreados que le van a decir que sí a lo que sea, ya que deben devengar el perdón a la cuenta de electricidad. O bien, el trauma infantil que mencioné en el encabezado.

2-Por eso estamos como estamos.

Cierto caballero en EEUU fue apresado porque había hecho gestiones directas en las partes nobles de una dama sin autorización de la dama; cuestionado por el juez, el caballero dio sus razones: “en nuestro país, el Presidente ha demostrado que es lícito agarrar a una mujer de su …”. De una forma que no ofende el pudor (quizá un poco la inteligencia), yo declaro: “en este país el presidente ha demostrado que es lícito preguntar a unos pocos escogidos para conocer su opinión, y que esa opinión representa a todo el país”. Lo que yo hice es tomar unos cuantos comentarios en El Universal como muestra representativa del nivel intelectual y de discusión que existe en nuestro país: leí y analicé setenta comentarios al artículo de Hiriart.

No es frecuente hallar en un artículo el nivel de análisis y el énfasis en los números que vi en el de Hiriart, por eso elegí este artículo; porque no expresa nada más una opinión (AMLO es intolerante…) sino es un escrito con números y costos, es decir datos duros, preparando el camino para que la discusión se base en hechos y no en opiniones, cosa que no sucedió. Lo que encontré me ayudó a bautizar mi artículo: México está sumido en estos problemas por el nivel tan bajo que existe en nuestro pueblo para analizar, discutir y sacar conclusiones de asuntos importantes. En otras palabras, por la poca educación que tenemos. Mis conclusiones se agrupan en los siguiente párrafos.

  1. Insultos van y vienen. Gran parte de los comentarios son insultos al contrincante (chairos, pejezombies, prinazis,…) que no enriquecen la discusión, sino polarizan el ambiente, como si estuviéramos en el Azteca viendo el América-Guadalajara. Encabezó mi lista el Sr. Juan Manuel Garza, diciendo “Chileno mejor regresate a tu pais” luciendo ortografía, tolerancia y análisis. Alguien le contesta “Gente ignorante … hace este tipo de comentarios … si no acepta que la gente trascienda fronteras, él mismo tendría que confinarse en las cuatro paredes del corral donde la parieron…”. Es un poco más elaborado que lo dicho por JMGarza, pero tampoco abona gran cosa. El nuevo ofendido responde “… sin palabras, mejor me rio jajaja”; sin comentarios de mi parte, JLGS. Más adelante otro lector dice “el insulto antes de los argumentos, típico de un chairo”, también verdad, también insulto. Otra persona contribuye con “los porcinos amaizados del PRI-PAN se niegan a la realidad de que Texcoco está muerto…” insulto químicamente puro.
  2. Incapacidad para seguir una línea argumentativa. El lector RRG contesta al que mandó de regreso a su tierra a Hiriart: “¿Y tus argumentos para refutar lo que escribe? ¿O es como los pejezombies, el insulto?” y este señor recibe respuesta del encargado de aplicar el Artículo 33, cierto RP: “RRG ¡¡¡¡qué bárbaro, eres un genio!!!! Irrefutable tus argumentos… jajaja … eres parte integrante de la legión de idiotas inútiles”. Estos dos comentarios son significativos, porque RRG dice lo adecuado al otro lector (que presente sus argumentos para refutar a Hiriart), pero no se puede aguantar e insulta al pejezombie. Luego llega RP quien comete dos burradas: primero se burla de los argumentos de RRG, quien había dicho simplemente que el que había enviado a Hiriart de regreso a Chile debería presentar sus argumentos (lo cual es una intervención válida en cualquier discusión) y segundo, manda a RRG a la legión de los idiotas inútiles, expresión que se utiliza más bien como idiota útil, refiriéndose al tonto o al ignorante que presta su voto o su persona a alguien que manipula a la gente. En el asunto que se discute, el Tren Maya, tienen muchas más méritos de idiota útil las personas que dicen que sí, sin argumentos, a una obra enorme que no tiene ningún estudio de viabilidad, y que se sospecha que va a ser un fracaso; con respecto a este asunto, los tontos útiles están abrumadoramente del lado de Andrés López, al menos hasta que presente un estudio de viabilidad bien hecho que avale el Tren Maya. En otras palabras, RP refuta los “argumentos” de RRD, cuando este último nada más le dijo “presenta tus argumentos” a JMGarza, y además RP se da un tiro en el pie, hablando del idiota útil, que en este contexto le queda más a él.
  3. Verdades a medias. Según Alfredo Ayala, AMLO le propuso a Slim concesionarle el argumento, pero éste no lo quiso; de ahí el enorme problema que vivimos. Yo recuerdo claramente que Andrés López dijo después de su encuesta patito que no al NAICM, y también que hablaba como la Chimoltrufia “si Slim quiere hacer el aeropuerto, que él lo construya”, pero fue expresado en medio de una discusión, como las puntadas que decía Fox, no como una propuesta formal; también había dicho que el Papa vendría a México a poner paz, pero… en todo caso, que AMLO anuncie ahora: “júntense los empresarios que quieran construirlo, y se los concesionamos”, y que lo plasme en un documento formal, con un compromiso del gobierno y con las garantías de que respetarán su palabra. Mientras tanto, lo dicho por Alfredo Ayala no tiene validez.
  4. Mentiras. Heriberto S. Pescador dice “¿ya se enteró de que el asunto de los bonos se resolvió favorablemente? Jajaja … usted y su pantilla comentócrata …” Hasta donde yo sé, ese asunto todavía está en litigio, es decir no está decidido, y además el Sr. Pescador no habla de los costos de este rescate financiero, que terminará pagando México, todavía es temprano para burlarse de la “pantilla comentócrata”.
  5. Un poco de historia. Alguien dice que los bonos se resolvieron, pero que quedan muchos pendientes, como el pago de deuda que se vence ya, y que México tendrá que pagar con dólares más caros, cortesía del presidente. Un lector que sí ha leído cita a Fuentes Mares: “los trenes son para vivir de ellos”, refiriéndose probablemente al gremio ferrocarrilero, a los sindicatos, a la clientela conseguida por el gobierno en aquellos años, y a los muchos y honestos ciudadanos que se enriquecieron con los contratos y los materiales del ferrocarril.
  6. Verdades sospechosas. Tradicionalmente los gobiernos manipulan las cifras, pero ahora veo varios comentarios que aceptan como palabra de Dios las declaraciones de Hacienda: “ya se negoció la recompra de bonos”. O estas personas son muy crédulas, o están inventando declaraciones.
  7. Otra verdad sospechosa, y una idiotez. En repetidas ocasiones el lector Daven Leonardo escribe exactamente el mismo comentario, con todo y redacción original, donde afirma que el CHEPE (ferrocarril Chihuahua-Pacífico) es rentable. Lo hace sin dar fundamento, sin analizar los costos de construcción a precios actuales, suelta simplemente la afirmación al aire. Esto lo hace para refutar a Hiriart, quien dijo que los ferrocarriles a nivel mundial son mal negocio, es decir proporciona un supuesto ejemplo de un ferrocarril rentable; envalentonado probablemente por su presidente, a partir de una muestra minimalista de UN caso de ferrocarril exitoso (?), de ahí deduce que el Tren Maya también será rentable.
  8. Cero argumentos a favor del Tren Maya. Todas las personas que lo apoyan lo hacen con las vísceras, no con el cerebro ni mucho menos con una calculadora en la mano. En otras palabras, escriben con la misma inteligencia y fundamento que el ilustre originador de este proyecto, don Andrés López.
  9. Cero análisis cuantitativo, únicamente análisis cualitativo. Quienes se oponen al tren dan argumentos como “va a salir muy caro”, pero sin abonar más ideas. Un argumento muy sencillo, nuevo, es que ese tren deberá cruzar la Sierra Madre Oriental con un trazo mejor que el que existe ahora, para que pueda correr a mayor velocidad. Los ingenieros conocen muy bien los costos de trazar una carretera o vía del tren en terreno montañoso, que multiplican por cien el costo de hacerlo en terreno plano. Una excepción a mi conclusión de este párrafo es cierta dama llamada María Torres, quien pregunta por el beneficio de tirar $120,000 millones a la basura. María me recuerda que la ciencia avanza gracias a las preguntas no a las respuestas; la persona realmente inteligente es la que sabe plantear las preguntas adecuadas en un contexto determinado. Necesitamos más personas como María… en la oficina de la Presidencia.

 

3-¿A quién le echamos la culpa?

Estoy consciente de que setenta comentarios no definen a México, pero lamentablemente en casi todos los periódicos nacionales los comentarios del lector son de un nivel parecido, por lo que yo creo que lo analizado por mí sí representa la generalidad de nuestro pueblo. Es adecuada la pregunta: ¿de dónde viene la falta de disposición al diálogo constructivo, por qué insultamos en vez de argumentar? Mis culpables son los siguientes:

  1. falta educación;
  2. no existe en México la cultura del debate sino la de descalificación;
  3. el insulto sustituye al argumento;
  4. el país está dividido en chairos y prinazis, cada grupo se siente poseedor de la verdad;
  5. estamos peor que en época del PRIAN cuando se discutían los asuntos en lo obscurito, ahora se vuelven a resolver “en la soledad del gabinete presidencial”, palabras de López Portillo, o bien “por razones que guardo en mi real pecho”, dicho por Felipe II y actualizado por don Andrés López: “me canso ganso que lo hacemos”.

Y el culpable ganador es, naturalmente, la poca educación; sin embargo, esta situación se resolverá aboliendo la Reforma Educativa del sexenio anterior y bajando el presupuesto de las universidades.

Una persona que decide visceralmente asuntos de gran trascendencia no debería ser presidente, pero lo es. Trump tampoco debería ser presidente, pero lo es. En cada país, el voto duro de los simpatizantes, que en ambos casos manifiestan exceso de coraje y ausencia de argumentos, es lo que los llevó al poder, aunque acepto que en México se recibió una gran ayuda del PRI y del PAN por sus pésimas actuaciones. En el caso de EEUU creo que fue la Civilización del Comfort y del Espectáculo[2] lo que llevó a elegir a Trump, en el caso de México es la mala educación, traducida en una incapacidad del pueblo para juzgar la viabilidad de las promesas. ¿El pueblo tiene los gobiernos que se merece? Posiblemente sí, en todo caso del pueblo salen sus gobiernos.

 

[1] http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/pablo-hiriart/el-capricho-del-presidente

[2] Estoy citando (mal) a Vargas Llosa.

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