Recientemente las autoridades de Aguascalientes empezaron a impulsar un nuevo proyecto para recaudar más dinero: el impuesto a la plusvalía aplicado a bienes inmuebles (El Heraldo, 5.8.2013). Inmediatamente los diputados del PRI empiezan a alabar el proyecto, dando como razones que las obras públicas le dan plusvalía al terreno o casa y por lo tanto el dueño deberá pagar su parte proporcional. Las obras que según la gran sabiduría de nuestra Autoridad generan plusvalía son: pavimentación, guarniciones y banquetas, plazas, jardines, parques, espacios abiertos, áreas de preservación ecológica, campos deportivos, alumbrado público, redes de electrificación limpia (sic), obras de ornato, obras de agua potable, alcantarillado sanitario, pluvial y de desagües, escuelas, hospitales, hospicios, asilos, mercados, rastros, cementerios y terminales de vías de comunicación; prácticamente cualquier cosa que suceda en los alrededores de un predio, por ejemplo que pasó el camión de la basura para recogerla: también eso genera plusvalía.

Sin embargo, considerando que algunas personas no podrán pagar este impuesto, la gran benevolencia de la Autoridad estará dispuesta a recibir pago en especie, es decir que el propietario ceda todo o parte del terreno a cuenta del impuesto.

El diputado del PRI Jesús Ríos Alba (El Heraldo, 8.8.2013) salta a la palestra y argumenta que las finanzas de los estados y municipios andan mal, que no reciben dinero suficiente, etc.; que los predios son beneficiados y aumenta su plusvalía gracias a la obra pública y por consiguiente le pasarán el sombrero al contribuyente para resolver el problema de ese barril sin fondo que son las finanzas públicas. La Presidenta Municipal (Lorena Martínez) habla con un poco más de coherencia porque dice que el impuesto es “justo” pero que el asunto es complejo y no deberá causar doble tributación. La negra perspectiva es que nuestro H. Congreso, como un solo hombre, se solidarizará con las finanzas públicas y después nos explicarán que sufrieron mucho cuando promulgaron la ley pero tuvieron que hacerlo.

Tengo algunas observaciones sobre esta iniciativa. Para empezar, es doble tributación: los bienes inmuebles ya pagan el impuesto predial cada año, conforme al valor catastral que tenga el inmueble. Periódicamente el Ayuntamiento hace una revaluación de los predios, aumenta su valor, y por lo tanto aumenta el impuesto predial; esto significa que el impuesto predial YA está incluyendo la plusvalía de los bienes inmuebles, como lo sabemos todos por el aumento que se dio en el pago que hicimos este año. Si el valor catastral no refleja el valor del predio no es problema del dueño del predio sino del Ayuntamiento, que está muy ocupado en asuntos de mayor importancia y no ha tenido tiempo de revaluar sus valores catastrales. A partir de este sencillo hecho, se infiere que el nuevo impuesto es doble tributación.

Por otro lado, como nota confidencial para el Dip. Ríos Alba, le informo que la inflación también genera plusvalía: lo que el año pasado valía 100 pesos ahora cuesta 110 ó 120, y si no me cree pregúnteselo a la señora de la casa. La inflación es un fenómeno generalizado, que afecta a todos los bienes y servicios, en particular a los predios. Lo que le sugiero al diputado, si quiere colaborar con el municipio, es que invente un Impuesto a la Inflación, con lo que entre otras cosas lograría una triple tributación con el pretendido impuesto a la plusvalía. Puede ignorar mi comentario o preparar una disertación para ver cómo prorratear la plusvalía debida a inflación y la debida a obra pública.

Las finanzas públicas son un barril sin fondo, y si necesitan más dinero para hacer obras, pueden considerar remedios menos ofensivos para el ciudadano, como aligerar la nómina de la burocracia (el gobierno del estado se gasta más del 80% en nómina, el presupuesto de la SEP gasta el 97% en nómina, etc.), gastar menos en Culto a la Personalidad (también llamado Oficina de Comunicación Social), y manejar con honestidad las finanzas públicas, porque ni el asunto del tomógrafo fantasma ni el del Distrito de Riego 01 están todavía aclarados.

El encabezado de la noticia en donde el Dip. Ríos Alba defiende el impuesto dice: “la gente debe pagar por el plus que le dan las obras públicas”. Estoy totalmente en desacuerdo, simplemente porque es obligación de las autoridades utilizar su presupuesto para hacer obra pública. Claro que debemos reconocer que hagan todos los pasos a desnivel que sean necesarios, pero no es para aplaudirles ni para obligarnos a este agradecimiento en dinero o en especie: las autoridades no hacen más que cumplir con sus obligaciones cuando hacen obra pública, no están haciendo nada extraordinario.

Por otro lado, los predios que son más beneficiados con plusvalía nunca los vemos en nuestras manos los ciudadanos de a pie: cuando nos enteramos que están construyendo una vialidad importante, ya todos los predios a su alrededor fueron convenientemente acaparados por personas con más información que la que usted y yo tenemos.

Y finalmente pregunto: ¿de dónde sale el dinero que gasta el gobierno? De los impuestos, es decir, del contribuyente. Según Ríos Alba, deberemos agradecer y pagar porque utilicen el dinero que ya les habíamos dado en impuestos en hacer obras que nos benefician, entonces ¿para qué son los impuestos? ¿Para gastar el 80% en nómina, hacer unas pocas obras, y dejar en las tinieblas una porción del presupuesto?

Si usted está de acuerdo con este nuevo impuesto, ignore todo lo que he dicho; si está en desacuerdo, haga valer su voz.

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