El gran problema de inicio que existía en China en 1950 cuando empezaron los esfuerzos del gobierno comunista por elevar el nivel educativo del pueblo era la escritura del idioma. El chino está basado en sílabas o en ideogramas, diferente de los idiomas occidentales que se basan en letras. Hay una ventaja de inicio en el enfoque chino: la palabra “casa” se escribe como

dibujo que con algo de imaginación puede representar un techo cubriendo a una persona; considerando esta palabra, 家, como la imagen que representa una casa, el dibujo ayuda a fijar esa imagen en la memoria asociada al concepto de “casa”. Pero la ventaja se pierde rápidamente al observar que existen miles de objetos, cualidades, conceptos y situaciones, lo que haría crecer nuestro diccionario de símbolos a miles, y de esta manera se pierde, diluida entre miles, la ventaja del primer dibujo.

Las lenguas occidentales utilizan letras en vez de sílabas o ideogramas. Una letra como la ‘a’ es un objeto abstracto carente de significado, asociado únicamente al sonido correspondiente; sin embargo, la palabra hablada no es más que una sucesión de sonidos: por ejemplo “casa” es la concatenación c+a+s+a; el concepto central de las lenguas europeas es basar la escritura en los sonidos individuales producidos, no en símbolos que correspondan a conceptos. La ventaja de estas lenguas es que su escritura es muchísimo más simple que la ideográfica o silábica, puesto que bastan de 25 a 40 símbolos para describir los sonidos individuales que forman las palabras, y de esta manera, los miles de palabras que forman el inventario de la lengua.

Toda dificultad para representar por escrito un idioma se refleja inevitablemente en la mayor o menor educación que existe en el país, porque se convierte en un obstáculo mayor o menor para aprender a leer y para escribir; todas las culturas modernas son suficientemente extensas y complicadas como para hacer imposible su difusión y preservación sin la palabra escrita.

En 1950 existía una versión escrita del chino que constaba de miles de símbolos; una de las medidas de la sabiduría de un estudioso chino era precisamente el número de símbolos que manejaba, medidos en miles para el caso de estos personajes. Se necesitaba entonces una vida dedicada al estudio para poder leer y escribir, lujo que muy pocas personas podían darse; la consecuencia inmediata era que el “analfabetismo” en China era muy extendido, utilizando el término en un sentido amplio puesto que no existe un “alfabeto” del idioma chino.

Otro problema que había era la gran elaboración que tenían los ideogramas, como el que vimos arriba; floreció el arte de la caligrafía, Mao se consideraba a sí mismo poeta y calígrafo: A pesar de todo, la escritura china era un obstáculo para la educación. El gobierno decidió atacar el problema y la solución que encontraron fue crear una versión más sencilla de los símbolos, algo que tuviera un trazo más simple para lograr una mayor facilidad en su asimilación por la gente y en su difusión. Esta versión del idioma, que volvía más sencilla la escritura y tomaba una parte del idioma culto de los especialistas, se llama chino simplificado. Es la versión que se utiliza en las comunicaciones oficiales y en libros de texto, en escuelas y oficinas públicas en China, excepto Hong Kong y Macao, que utilizan chino tradicional, junto con Taiwán.

La simplificación se logró efectivamente, como lo muestran estos ejemplos:

 

Español Chino tradicional Chino simplificado
Casa
Mamá 媽媽 妈妈
Papá
Hijo 兒子 儿子
Nube
Cielo 天空 天空
Montaña
China 中國 中国
País 國家 国家
Cuatro Modernizaciones 四個現代化 四个现代化

Pero un problema de fondo que persiste hoy en día en el idioma chino relacionado con su escritura. En tiempos anteriores, un estudioso (un hombre letrado, instruido) tenía que conocer 5000 caracteres y su capacidad como estudioso radicaba grandemente en su habilidad para entender los caracteres escritos por otras personas, es decir: el estudioso invertía gran parte de su tiempo y su talento en reconocer el medio de comunicación, y no el contenido de la comunicación; por comparación, en español se invierten unos años en la infancia en aprender a leer, y de ahí en adelante el medio de comunicación (las letras) ya no representan ningún problema y cualquier persona se concentra en el contenido y no en el medio del mensaje. Hoy en día se tiene en China un conjunto estándar de 7000 caracteres, y se considera que 3000[1] caracteres deberían ser dominados por un adulto para poderse llamar educado, en comparación con los 25-40 caracteres de las lenguas europeas. El idioma chino sigue siendo difícil.


[1] [WILKINSON: Chinese History, a new manual], pág. 38.

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