Humboldt y Elba Esther

Yo creo que de los hombres que he conocido, nueve de cada diez son lo que son,

buenos o malos, útiles o no, gracias a su educación.

John Locke

1-Guillermo de Humboldt.

No está de más hacer una comparación entre las personas que han contribuido a construir sus países en algunas áreas, concretamente en educación. Aunque yo quisiera que en esta época tuviéramos como figura dominante en esa área a hombres de la talla de Justo Sierra o de José Vasconcelos, la realidad es que tenemos a Elba Esther Gordillo como la persona más poderosa en la educación en México, por encima del rector de la UNAM, del director del IPN y del Secretario de Educación, juntos. Esto es México, y aquí consumimos lo que el país produce, al menos en lo que se refiere a líderes.

En Alemania, la historia ha sido diferente. En 1806, presionado por las conquistas napoleónicas que habían llegado hasta Berlín, el gobierno de Prusia convocó a Guillermo de Humboldt, su embajador en Roma, para que regresara al país a hacerse cargo de la educación. Prusia se encontraba en un estado de sometimiento humillante ante Napoleón, pero nada les impedía pensar en el futuro, y los gobernantes pensaron que la educación era uno de los puntos clave para lograr un futuro mejor para Prusia. El grito de guerra de la Revolución Francesa (liberté, egalité, fraternité), puede transformarse en la práctica en muchas cosas, y los alemanes tuvieron la inteligencia para ver en esos anhelos un potencial para fomentar, a través del crecimiento de los individuos, una forma de hacer crecer al país. Ellos razonaron en una forma muy simple: “Prusia será un mejor país, si conseguimos que los prusianos sean mejores hombres y mujeres”. De ahí a concluir que la educación es la puerta de entrada para lograr lo que querían, había solamente un paso; por este motivo llamaron a Humboldt.

Fue elegido precisamente él porque ya había publicado un tratado en donde relacionaba el desarrollo del Estado y el del Individuo. Dijo entonces

La auténtica finalidad del hombre –no aquella de inclinación cambiante, sino la que la infinita e inmutable razón le dicta- es la educación máxima y equilibrada de sus fuerzas para formar un todo…

y se aplicó durante el tiempo que estuvo a cargo de ese trabajo a una reforma completa de los planes de estudio, de los niveles educativos, de la forma en que habría de reconocerse oficialmente a los estudiantes la finalización de los diversos períodos de estudio, se rodeó de colabores inteligentes, preparados y laboriosos, y culminó su reforma fundando la Universidad de Berlín, que actualmente lleva su nombre.

Unos años después, Prusia absorbió a los pequeños principados y reinos que ocupaban el terreno que hoy es Alemania. Sucedió de esa manera, y no al revés, por ejemplo que el Reino de Baviera absorbiera a Prusia, en parte por la reforma educativa de Humboldt, que setenta años más tarde, cuando la unificación alemana bajo Bismarck, estaba cosechando los frutos de varias generaciones de jóvenes que se hicieron adultos, tuvieron una buena educación y contribuyeron a crear un mejor país.

Humboldt no fue convocado nada más por aquella frase feliz que acabo de citar. Nació en una familia aristócrata que tuvo los medios y la decisión para proveerle la mejor educación posible. Fueron dos hermanos verdaderamente notables: Guillermo y Alejandro; el primero se especializó en idiomas, en filosofía y en cuestiones de gobierno. Alejandro viajó por el mundo, fue un naturalista, vino a México y recibió honores de Juárez. Ellos dos son una rarísima casualidad de miembros de la misma familia que han contribuido de manera significativa al engrandecimiento de su patria.

Guillermo fue amigo de personalidades aún más brillantes que él: Goethe y Schiller, por ejemplo. Los visitó en el invierno de 1789 en Weimar, y aunque la personalidad y el talento creativo de ellos dos fueron muy superiores al de Humboldt, ellos influenciaron la cultura alemana en el sentido espiritual, es decir, en el contenido y la dirección que habría de tomar, y Humboldt la influenció en el sentido práctico, dotando a Prusia de una infraestructura para que pudiera aplicar principios sólidos a la más importante de las tareas que puede emprender un país, la educación. Alemania reconoce en Humboldt a quien sentó las bases de su sistema educativo, y el mundo reconoce a Alemania como lo que es.

2-Vidas paralelas

Por contraste, en México tenemos a Elba Esther Gordillo, y como el historiador Plutarco, será útil establecer algunas semejanzas y divergencias entre ambas personas:

1-      Al igual que Humboldt en su tiempo, ella controla la educación en México, pero con métodos ligeramente diferentes.

2-      El hablaba a los 13 años alemán, griego, latín y francés; Elba Esther tartamudea y se equivoca en el único idioma que se le conoce.

3-      Humboldt escribió varios tratados sobre política y educación, a la maestra no le conozco ningún libro.

4-      Humboldt hizo estudios sobre lenguaje (en particular estudió el euzkera, el idioma de los vascos en España; este estudio le sirvió a Noam Chomsky para sus estudios del lenguaje), Elba Esther difícilmente habla bien el español;

5-      los dos hermanos Humboldt ejercieron una influencia profunda y benéfica en Alemania, son hoy recordados y venerados, y Elba Esther junto con su familia se ha apropiado del sindicato de maestros y tiene su propio partido político, en venta al mejor postor, y el pronóstico es que dentro de 100 años no sabrán nuestros descendientes por qué ella ocupa esos cargos;

6-      Humboldt renunció a sus puestos cuando consideró que las circunstancias no le permitían trabajar como él quería (por ejemplo, después del Congreso de Viena, cuando fue opacado por Metternich), Elba Esther ataca a su partido después de pelearse con Madrazo (ataca PRI en la elección presidencial del 2006), y luego se sale de ahí y crea su propio partido;

7-      Humboldt hizo de la educación la base para lo que hoy es Alemania, Elba Esther está haciendo de la educación un coto de caza, y México paga y pagará las consecuencias.

8-      Humboldt creó la Universidad de Berlín, Elba Esther ha tenido la prudencia suficiente de no codearse con universitarios, nada más con profesores de primaria, a los cuales, en vez de estimularlos para que crezcan en la educación, los limita y los fuerza a estén a las órdenes de lo que ella diga.

No únicamente viene al caso el ejemplo de Humboldt: otros personajes importantes contribuyeron en su momento a fomentar la educación en sus países. Mijail Lomonosov, un geógrafo ruso, fundó la Universidad de Moscú, con el patrocinio de la Corona. El cardenal Wosley fue el hombre de confianza de Enrique VIII y desde ese puesto se sirvió con la cuchara grande, pero creó el  Christ Church, uno de los colegios de la Universidad de Oxford. Otro cardenal, Richelieu, también acumuló riquezas pero fundó la Academia Francesa. Thomas Jefferson, además de redactar la Declaración de Independencia de EEUU y ser presidente, conocía varios idiomas, era un naturalista y lector empedernido; en 1819 fundó la Universidad de Virginia. Uno de los hombres poderosos de EEUU en el S. XIX, un grupo de industriales y financieros que se hicieron inmensamente ricos cuando EEUU estaba creciendo hacia el Oeste, cargando sobre su conciencia los métodos utilizados para enriquecerse, pero varios de ellos aportaron a la educación; en particular me refiero ahora a Cornelius Vanderbilt, que patrocinó la Universidad Vanderbilt en Tenessee, que es una de las instituciones privadas que cuentan con mayor presupuesto en EEUU (no en Kenya ni en Uganda, sino en EUU).

En México las obras de beneficencia son instrumentos para deducir impuestos, como el Teletón. Ya escribí un artículo hace tiempo donde digo que me parece bien que se apoye a los más necesitados, pero pregunté entonces: ¿y qué pasa con los más dotados? Los que van a sacar a este país del hoyo en que se encuentra son mujeres y hombres capaces y bien preparados, serán aquellos a quienes la naturaleza dotó de cualidades dignas de ser compartidas y que recibieron la educación adecuada para capitalizar sus habilidades naturales.

A mí me gustaría que los hombres más ricos de México hicieran lo mismo que Vanderbilt. Yo creo que a Carlos Slim no le pasaría nada (malo) si él fondeara una Universidad y la dotara de recursos suficientes para crear generaciones y generaciones de profesionistas de la más alta calidad, de esos que urgentemente necesita nuestro país. Que no la creara para hacer negocio, como tantas universidades privadas que existen ahora; que la creara única y exclusivamente por el placer de apoyar la educación, por la íntima satisfacción de saber que su paso por este mundo ha servido no nada más crear una enorme cantidad de dinero, sino que ha tenido el tino y la generosidad de compartir con nosotros, sus compatriotas, una porción de su riqueza en la mejor manera posible: la educación de nuestro pueblo.

Si acaso Don Carlos necesitara apoyo para esta tarea, con gusto lo ayudo.

3-Influencia benéfica de Elba Esther en Aguascalientes

Si hay un estado que debería estar en los primeros lugares de todos los indicadores de avance, es Aguascalientes. Es el 3º más pequeño, la superficie es bastante plana, tiene excelentes vías de comunicación, no padecemos problemas de segregación racial, hemos estado en relativa paz social por muchos años, está bien ubicado, hay fuentes de empleo permanentes. En suma, somos un estado relativamente rico y con pocos problemas. Sin embargo, bajamos del lugar en 7 al 19 en español, y del lugar 3 al 15 en matemáticas; es decir, estamos de la mitad para abajo. No tenemos las excusas que podrían presentar Oaxaca (etnias por todo el estado, diferentes lenguajes), BCN (mucha extensión y poca población), EdoMex (la población más numerosa del país), Chihuahua (el estado más grande del país), y sin embargo, así estamos. Es importante preguntarse por qué.

La primera razón es que la educación nunca ha sido un asunto prioritario en Aguascalientes. Se ha dado mayor atención, por ejemplo, a la atracción de capital para invertir (con buenos resultados, como la Nissan), a la Feria de San Marcos (una manifestación anti-educativa, en mi opinión), a conservar un ordenamiento urbano razonable en la capital, y a hacer negocios con los desarrolladores inmobiliarios. La educación es importante en Aguascalientes cuando se sublevan los estudiantes de Cañada Honda, pero fuera de esas ocasiones, es un asunto secundario.

Dice la sabiduría popular que

Promesa que no se ve reflejada en el presupuesto, se quedará en promesa.

Yo le añado un detalle: el gobernante nombra a sus mejores hombres para los puestos más importantes; leído al revés:

 si está una nulidad a cargo de una secretaría, quiere decir que al gobernante no le interesa esa secretaría.

El gobernador Landeros tuvo un excelente Secretario General en la persona de Joaquín Cruz Ramírez; por el contrario, Barberena no necesitaba secretario general y puso ahí a Enrique Pasillas Escobedo. Probablemente Felipe González no sabía qué era el RPP, porque el primer director que nombró era un actuario, no un abogado. Y así llegamos al sexenio anterior, el causante inmediato de nuestro retroceso: el gobernador Reynoso tuvo como verdadero poder en el IEA a una hermana y los resultados los estamos viviendo.

Desde el punto de vista de educación, este sexenio empezó con el pie izquierdo, porque ganó mediante una coalición PRI + PANAL + PVEM, y una vez que triunfó Carlos Lozano por un margen estrecho, se vio la importancia de esa coalición, y los otros dos partidos le pasaron la factura. A menos que suceda un evento realmente importante, el gobernador tendrá las manos atadas durante todo el sexenio en lo que se refiere a educación, y el porvenir es que bajaremos de los lugares 19 y 15, probablemente al 25 y al 20. Gracias, maestra.

 

4-Influencia benéfica de Elba Esther en México

Para preparar este artículo leí uno que se publicó en The Economist, un periódico importante en Estados Unidos, que puede usted consultar en:

http://www.economist.com/node/9516526?story_id=9516526&CFID=9825893&CFTOKEN=89688609

Vemos ahí que los norteamericanos no se andan por las ramas y se fijan en los números, el punto esencial en casi todo: calculan 1.4 millón de maestros controlados por el SNTE, a su vez controlado por su presidenta vitalicia Elba Esther. ¿Hay necesidad de decir algo más?

Efectivamente, el resto del asunto es la morralla: los $106/mes que se retienen a los maestros como cuota sindical, 30 mil maestros delegados para actividades sindicales que no pisan el aula, maestros faltistas (lo pueden poner en sus curricula ahora que se lancen para diputados), maestros que no cumplen sus tiempos, maestros que son maestros. Y toda esa fuerza, que entre otras cosas significan millones de pesos manejados por el SNTE, se ha utilizado para capitalizar el poder político y económico de Elba Esther.

En estudios realizados por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) México ocupa los lugares cuarto y tercero (de atrás para adelante) en matemáticas y en lenguaje, es decir, México está peor con respecto a los países de la OCDE que lo que está Aguascalientes con respecto a los estados de México. Tanto la medición de la OCDE como la de ENLACE se fijan precisamente en matemáticas y lenguaje, porque son estas dos disciplinas las que son la base del desarrollo intelectual de las personas. El niño que domina esas dos materias dominará las demás, porque esas dos le proporcionan la infraestructura mental necesaria para poder razonar, entender lo que los demás le dicen, y darse a entender. No es gratuito que en todo el mundo se insista precisamente en esas dos materias.

 

5-En búsqueda de culpables

Por otro lado, tampoco es gratuito que tanto México como Aguascalientes estén mal en educación, elija usted la materia. Hay algunas razones de fondo que el mismo país aporta para estar mal, pero esas razones han sido capitalizadas por personas a las que la educación les interesa en la medida que les permite acrecentar su poder y su riqueza.

México tiene una gran cantidad de niños y jóvenes, en razón de que tenemos una tasa de natalidad alta y de que los servicios de salud (que han sido mejorados muchísimo en el último siglo) permiten que una mayor cantidad de recién nacidos llegue a la madurez. Con mayor población infantil y juvenil aumenta la demanda de servicios educativos, el Estado aporta su parte, y la educación privada otra parte, cubriendo prácticamente toda la población para eliminar el analfabetismo, débil avance en este mundo tan competido.

Más servicios educativos significa más escuelas y más maestros, de ahí sale el 1.4 millón que calcula The Economist. Es efectivamente un mundo de maestros, y es un capital político para el que lo sepa aprovechar. México tiene, lamentablemente, una historia sindical negativa en el sentido de que muchas organizaciones gremiales se han utilizado como fuerza política: CROC, CTM, CNC, Sindicato de Pemex, SNTE, el sindicato de ferrocarrileros. Poco a poco el gobierno se ha dado cuenta que a la larga es incosteable un sindicato a las órdenes del presidente: por ejemplo, ya quebraron los ferrocarriles y la Compañía de Luz y Fuerza. Pero el sindicalismo mexicano está vigente en algunos rubros, muy en particular en el SNTE. Para bien y para mal, ya no está en las manos del Presidente, sino de Elba Ester, que lo utiliza discrecionalmente para consolidar su poder, no para servir a la educación.

Podrá usted refutarme, si lo desea, dándome una lista larga como la cuaresma de las acciones que la Maestra y su Sindicato realizan a favor de la educación. Le contestaré, sin embargo, de una manera muy simple.

Jesús de Nazareth, uno de los hombres más sabios que ha habido, tiene una frase para analizar situaciones como ésta:

Por sus obras los conoceréis.

¿Qué nos quiere decir? Que nos olvidemos de declaraciones, promesas, asambleas, espectaculares, spots y certificaciones (hasta donde yo entiendo, Jesús no creía en los ISOs). Fijémonos en los hechos. Fijémonos en los resultados, porque eso es lo único que cuenta. Mientras todas las pruebas que se realicen a nuestros jóvenes y niños en esas dos materias, matemáticas y español, arrojen resultados para dar vergüenza, significa que la educación en México es un desastre. Punto.

Lamentablemente, no se ve salida a este problema. La Maestra vendió cara su alianza a Felipe Calderón, y ella sigue inamovible al frente del SNTE (espero que sea la única que nos falta, una vez desaparecido Fidel Velázquez), su yerno Fernando González es Subsecretario de Educación, y leí hace poco que una hija de Elba Esther, “orgullo de su nepotismo”, tiene un cargo importante en el SNTE. Elba Esther fue nombrada presidenta vitalicia del SNTE en una elección obscura, pero eso no es obstáculo para que ahora participe en este circo llamado democracia con su partido, el PANAL. En Aguascalientes y en otros estados también ha participado el PANAL en la fórmula ganadora, y ha pasado la factura correspondiente. La Maestra ya oteó el viento político, y en estos días está formalizando una alianza con el que pinta para ganador, el PRI. Por consiguiente, nuestros gobernantes llegan al poder muy lastimados después de campañas reñidas, y con el poder minado por las alianzas que tuvieron que hacer.

Me gustaría que personas del tamaño intelectual de Justo Sierra, Vasconcelos, Octavio Paz, Sor Juana, Enrique Krauze, Héctor Aguilar Camín, Alfonso Reyes y Agustín Yáñez fueran quienes dirigieran los destinos de la educación en México, y no Elba Esther. No necesitamos importar a la familia Humboldt, aquí hemos tenido a los hermanos Pablo y Henrique González Casanova; lamentablemente, en vez los Humboldt o los González Casanova, tenemos a la familia de Elba Esther en puestos educativos claves.

¿Qué tiene este país, mi México, que no sabe elegir a sus líderes?

Quizá todo empieza porque no conocemos ni el español ni las matemáticas.

 

Yo estoy seguro que de los países que tengo noticia,

diez de cada diez son lo que son,

buenos o malos, ricos o pobres,

gracias a su educación.

JLGS