Goethe: fragmento de Fausto

 
Wagner

Ich hatte selbst oft grillenhafte Stunden
Doch solchen Trieb hab’ ich noch nie empfunden.
Man sieht sich leicht an Wald und Feldern satt;
Des Vogels Fittich wird‘ ich nie beneiden.
Wie anders tragen uns die Geistesfreuden
Von Buch zu Buch, von Blatt zu Blatt!
Ein selig Leben wärmet alle Glieder,
Und ach! Entrollst du gar ein würdig Pergamen,
So steigt der ganze Himmel zu dir nieder.

 

Wagner

Yo mismo tuve frecuentes horas brillantes
pero nunca me emocioné con esos impulsos.
El hombre se siente fácilmente en bosques y rocas satisfecho;
Las alas de los pájaros nunca habré de envidiar.
¡Qué diferente nos ocupan las alegrías del espíritu
de libro en libro, de hoja en hoja!
Una vida en soledad calienta todos los miembros,
Y si acaso desenrollas un valioso pergamino,
Desciende hacia ti el cielo completo.

Faust

Du bist dir nur des einen Triebs bewußt,
O lerne nie den andern kennen!
Zwei Seelen wohnen, ach! in meiner Brust,
Die eine will sich von der andern trennen;

Die eine hält, in derber Liebeslust,
Sich an die Welt, mit klammernden Organen;
Die andre hebt gewaltsam sich vom Dust,
Zu den Gefilden hoher Ahnen.
O giebt es Geister in der Luft,
Die zwischen Erd’ und Himmel herrschend weben,
So steiget nieder aus dem goldnen Duft
Und führt mich weg, zu neuem buntem Leben!
Ja, wäre nur ein Zaubermantel mein!
Und trüg’ er mich in fremde Länder,
Mir sollt’ er, um die köstlichsten Gewänder,
Nicht feil um einen Königsmantel sein.

Fausto

Sólo sabes mirar uno de estos impulsos,
¡Oh, no aprendas a conocer el otro!
Dos almas viven, ay, aquí en mi pecho,
La una quiere separarse de la otra;
La primera sujeta, en pasión por el amor,
al mundo, con órganos que lo prensan;
la otra se levanta fuerte sobre el polvo,
al reino de más grandes anhelos.
Oh, hay espíritus en el aire,
que entre Tierra y Cielo dominando tejen,
¡descended entonces desde el áureo aroma
y conducidme a salir, a nueva vida multicolor!
Sí, si tan sólo fuera mía la túnica de un mago
y me llevara a tierras extrañas,
no la cambiaría ni por ricas vestimentas,
ni por el manto de un rey.