Una golondrina no hace un verano

1-Las razones políticas del gordillazo.

No pretendo afirmar que ya sabía que la PGR se iba contra Gordillo, pero es posible encontrar razones claras, una vez que sucedió. El pleito se marcó desde que el PRI se deslindó del PANAL en la campaña. Claro que ninguno habló de enfrentamientos, pero el PANAL se fue solo y pusieron a un candidato que les ganó unos cuantos pluris. A finales de noviembre anuncia Peña Nieto como Secretario de Educación a Chauyffey, de quien se sabe que tiene pleito con Gordillo. Inmediatamente iniciando el sexenio, se publica el Pacto por México en donde está anotada una Reforma Educativa que luego salió rasurada de las cámaras[i], pero algo bueno puede salir de ahí, demostrarles a los maestros que el gobierno, quien paga sus sueldos, es quien quiere mandar en ese asunto. Gordillo no apareció en los actos relacionados con la Reforma Educativa, raro en una persona que sale retratada con cuatro presidentes al hilo en actos importantes. El SNTE tenía programada una reunión para analizar su reacción a la Reforma Educativa, problema a la vista. Se veía venir una acción en contra de su jefa.

Sabiendo que en el ambiente político las razones que pesan para hacer y no hacer son las políticas, las pongo en primer lugar, ya después nos ocuparemos de lo que ocasionalmente incomoda la razón de los políticos, por ejemplo el bienestar de la nación. La primera razón es que Gordillo se había convertido en un lastre: sirvió a los fines que quiso Salinas, ella se sirvió con la cuchara grande, quiso tener en sus manos el mayor corporativismo en una época en ya no se usa (1’400,000 maestros; si yo fuera presidente, pensaría “esta mujer quiere tener un ejército más grande que el mío”), tanto ella como el SNTE se habían ganado a pulso la aversión de amplias capas de la sociedad, Gordillo había perdido medida de las proporciones y en una país de pobres y frente a sus pobres maestros alardeaba de viajes a San Diego para cambiar su vestuario. Había que darle una lección, o acabar con ella.

Pero la razón más importante fue: el Presidente necesitaba hacer una gran demostración de poder, incrementar su legitimidad; la mejor manera de hacerlo era precisamente en educación, área en que él en lo personal ha sido muy criticado.

2-Las razones públicas del gordillazo.

Todo era cuestión de aplicar la máxima a mis amigos mi amistad, a mis enemigos el peso de la ley, buscando algo en que Gordillo hubiera infringido la ley, porque en esos casos –figuras políticas sin grandes cualidades personales pero muy encumbradas- invariablemente aparecen uno y mil motivos para aplicar la ley. Por supuesto que $2000 millones son razones suficientes. Eran suficientes desde el sexenio anterior (lo que declaró el procurador fue que habían escarbado movimientos entre 2008 y 2011) pero el pacto de colaboración que Gordillo hizo con la administración pasada le dio seis años más de correrías. Las razones de que el SNTE es un lastre para la educación son tan conocidas, que por sabidas las callo.

3-Posible interpretaciones.

Hasta aquí, es historia. Peña Nieto nos hizo a todos le mexicanos un enorme favor al quitar a Gordillo del escenario, yo en lo personal lo reconozco y lo agradezco. Pero lo importante es conocer lo que va a suceder. Ya aparecieron las encuestas acerca de si el juez la va a dejar libre o pasará a la sombra unos años, como si las decisiones judiciales fueran cuestión de democracia; los que creen que Gordillo va a salir alegan que hay una historia de pifias en la PGR que no dan ninguna garantía de que ahora sí hayan hecho las cosas bien. Yo creo que se va a quedar guardada, porque los priístas han demostrado más inteligencia para amarrar todos los hilos antes de acciones de esta naturaleza. De ninguna forma va a ser sorpresa para el juez que lleve el caso que él fue el agraciado, y conociendo al PRI, no creo que ese juez vaya a brincarse las trancas. Por mi parte creo que el lujo en que vivía Gordillo no podía comprarse con su sueldo de maestra ni de líder, por lo tanto hay por necesidad abusos en sus finanzas, por lo tanto el juez tendrá suficientes motivos legales para condenarla.

Pero el asunto importante ya no es Gordillo; ella queda para el recuerdo y para el escarnio, no para el futuro. Lo importante en mi opinión son dos asuntos:

  1. Qué va a pasar con la educación en México.
  2. Qué va a hacer Peña Nieto con los muchos políticos a los que se les pueden señalar millones de pesos sustraídos de fondos públicos o de sindicatos.

4-¿Simple relevo de rufianes?

Creo que las acciones de Peña Nieto sobre Educación van en serio, el tiempo no está para bollos dándonos atole con el dedo y nada más poner al frente del SNTE a alguien que sea leal a él; no creo que vaya a poner a otro rufián; no creo que pueda, tanto por la presión social para atender la educación como porque rufianes de ese nivel se forjan a través de los años. Hay una ventaja del Gordillazo sobre el Quinazo de 1989: la educación es más ubicua que el petróleo, está en todas partes. El sindicato de Petróleos casi no tiene presencia en muchas partes del país, los maestros están por doquier; resintiendo todo mundo lo que hacen (mal) los maestros, Peña Nieto monta en caballo de hacienda si ataca al SNTE.

El SNTE es una organización que no debe de existir, por la razón de que los maestros son pagados por los estados; sería válido que hicieran una federación de sindicatos, pero un sindicato debe estar restringido a un patrón y sus empleados, ese es su ámbito de influencia. Creo que el paso natural es acabar con esta Hidra de Lerna, monstruo de 33 cabezas, y hacer las cosas de forma tal que cada entidad federativa tenga que negociar con sus maestros y su sindicato. Creo que es el paso políticamente correcto, porque la experiencia nos está demostrando que cuando hay un vacío de poder –los dos sexenios anteriores, cuando los legisladores de la oposición atacaron con todo al presidente- los líderes sindicales nacionales pueden aprovechar para llenar ellos ese vacío.

Pero es posible que simplemente Peña Nieto quiso deshacerse de un enemigo –o un pasivo político- y todo va a seguir como estaba, con un nuevo rufián al frente del SNTE. Si las acciones quedaran ahí, dentro de unos años vamos a decir de Peña Nieto lo que ahora decimos de Fox: desperdició el capital político con que entró, dejando la puerta abierta para que siguieran robando, y la educación en manos de los patanes que dirigen el SNTE. Hemos visto una golondrina, pero todavía no llega el verano.

5-Sueños de opio.

También se habla de que ahora van a seguir con Romero Deschamps, Moreira, Sabines, el gober precioso, y un largo etcétera, tan largo como la lista de rufianes que ocupan o han ocupado cargos públicos recientemente. No creo que suceda así. Una razón que yo arguyo es mi escepticismo ante los milagros –sobre todo ocurridos en serie- y otra razón, quizá menos importante, es que Peña Nieto viene de un estado con grandes tradiciones de corrupción. Su primer padrino, Montiel, es conocido por la vida modesta que lleva en la Costa Azul. Al Maestro Hank González le atribuyen la frase un político pobre es un pobre político, escupió así en la cara de los mexicanos al declarar que solamente nos van a gobernar aquellos que hayan hecho lo necesario para crearse una fortuna. Moreira y Romero Deschamps serían los siguientes en la lista, pero a ellos se les aplica nada más la parte “a mis amigos mi amistad” y el enfadoso asunto legal se archiva, ya que en su momento brindaron colaboración a la campaña y es un tabú político atacar a quien lo ayudó a uno a llegar al poder. Por estas razones:

Corruptos de todo el país, descansad tranquilos; el Presidente no va contra vosotros.
Sin embargo, deberéis guardar perfil bajo hasta nuevo aviso.

Pero México necesita un cambio. Si acaso por razones políticas no fuera posible irse contra Moreira, yo terminaría por aceptarlo si es que efectivamente ponen la mano en Educación. Una y otra vez he dicho aquí, la educación es el problema número uno de este país. Prefiero tragarme mis críticas a Peña Nieto y reportar en unos meses avances en el tema educativo, que observar con tristeza en unos meses o en unos años que en Educación las cosas cambiaron, pero para peor.

Porque yo le pregunto a usted: ¿qué ganó México cuando Salinas quitó a La Quina y puso en su lugar a Romero Deschamps? Nada, en vez de un líder de costumbres personales más bien modestas llegó un tipo ostentoso.


[i] Puede leer el artículo que analiza el tema:  quien-es-el-patron